María Eugenia Cadamuro, de 46 años, era intensamente buscada desde el 15 de marzo. Su cuerpo fue encontrado en un campo a 35 kilómetros de Jesús María. Por el hecho está detenido su hijo.

Los restos hallados en un descampado a 35 kilómetros de Jesús María son de María Eugenia Cadamuro, una mujer que había desaparecido el 15 de marzo de este año.

Cadamuro, de 46 años, era intensamente buscada por sus amigos y familiares desde el 15 de marzo, cuando desapareció sin dejar rastros.

En la mañana del viernes fueron hallados restos de una mujer en un campo en Villa Gutiérrez, a unos 85 kilómetros al norte de la ciudad de Córdoba, y a 35 kilómetros de Jesús María.

Los restos fueron identificados por los tatuajes que poseía y un par de zapatillas color negras.

Según peritos, el cuerpo estaba envuelto en una manta dentro de una bolsa, enterrado a 1,50 metros de profundidad.

Presentaba disparos en la cabeza y espalda, y en el lugar se encontraron cartuchos, presuntamente del arma homicida, y dos pares de guantes.

Por el caso, el 30 de marzo fue detenido su hijo Jeremías Sanz, de 21 años, e imputado por privación ilegítima de la libertad agravada por el vínculo, por lo que, desde abril está detenido en la cárcel de Bouwer.

María Eugenia vivía en Miami, Estados Unidos, donde se había casado en septiembre de 2014 con el cubano Pedro García.

El 20 de noviembre de 2015, la mujer volvió a Argentina, ya que se le vencía la VISA y porque su madre padecía una enfermedad terminal.

Según la versión de su pareja y amigos, además de textos y audios que ya tiene en poder el fiscal a cargo de la causa, José Raúl Almeyda, se sabe que María Eugenia tenía conflictos familiares por dinero. Tuvo una fuerte pelea con su hermana Mabel, que finalizó en una denuncia policial y órdenes de restricción de acercamiento mutuas.

También había manifestado que le temía a su hijo, quien vivía con su tía, y que había recibido amenazas por parte de él.

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